Juan Alberto López
Director

“Estabamos todos en panico, bajabamos las escaleras infinitas, nunca llegabamos a salir del edificio. En medio de todo ese caos vi varias veces a ese muchacho, fuerte, sudoroso, intrépido; siempre con una persona en brazos cuando bajaba, y veloz y decidido cuando subía. Creo que lo vi bajar a tres o cuatro personas heridas, algunos hombres mayores que yo, otro era un niño, tambien una mujer. Cuando por fin sali, me quede mirando la salida hasta que el desplome. Ese chico tenia el semblante de un angel, sus pasos eran enormes, parecia vivir solo para salvar vidas, era una maravilla”. Declaración de un sobreviviente del World Trade Center.

He tratado de buscar una palabra para definir al hombre de seguridad, la palabra es mística. Muchas personas que trabajan en seguridad no la tienen, pero por suerte no son la mayoria.

Sabemos que el hombre de seguridad trabaja largas doce horas, y tambien que gana el sueldo mínimo. No es necesario preguntar por hay tantas personas que trabajan como Agentes de Seguridad a pesar de las condiciones laborales, podriamos decir lo mismo de otras actividades; de operarios de limpieza por ejemplo, de tecnicos en sus diferentes campos, de conserges, de choferes, etc., sin embargo hay algo singular en el hombre de seguridad.

Estoy seguro que muchos de ellos no se reconoceran en este perfil; son ellos justamente los que encajan.

El hombre de seguridad, no es un modelo a seguir en la sociedad, no es quien desea tener o sobresalir por sus capacidades intelectuales o por tareas complejas, no es el que busca quedar bien con los jefes, no es el que se queda hasta tarde o llega muy temprano, no es el que se queda callado cuando ve un acto injusto, no habla bajito, no es el que hace favores o compra por encargo, no cuida llaves, no salta muros para abrir puertas, no rompe candados, no apunta o registra horarios falsos, no es bonachon, ni el que siempre está de mal humor, no es el que recibe el jugo que sobra o el que se lleva lo que quedó en las fuentes del evento. Tampoco es el que se queda dormido, ni el que tiene un altercado con la señora de limpieza, ni el que guarda una copia de la llave de la oficina del gerente por si acaso, ni el que deja pasar a los amigos y retiene a los desconocidos. El hombre de seguridad es otro muy diferente.

El hombre de seguridad es aquel que extrañas cuando ya se fue, es el que estaba siempre cuando nada pasaba, es el que no se hacia notar, el que un dia te pidio disculpas por no poder dejarte entrar, es el que te pide que esperes para registrar lo que llevas, aunque estes apurado, y quien te deja pasar sin ponerte el brazo.

El hombre de seguridad no se queda hasta tarde, es correcto con sus horarios y justo con lo que exige. Cuando algo desaparece es a quien pides ayuda, no desconfias de él. Cuando hay un evento le encargas lo mas importante, cuando tienes un problema es el que se te acerca y te ayuda sin que lo hayas esperado.

El hombre de seguridad será reconocido por que antes de que pidas algo, el ya lo trajo, es quien te sorprende mucho tiempo después, cuando te enteras de algo que hizo correctamente.

El hombre de seguridad es al que vez levantando a la señora que se cayo, cuidando al niño perdido, ayudando a un anciano o el que saca al loco del banco. Es el que le recuerda al gerente algo que olvidó, y saluda a todos con gran amabilidad, pero sin servilismo, por eso le dicen señor.

Siempre está presente, al que puedes consultar cualquier cosa de la empresa o de otras cosas, sabe los procesos autorizados y lo que no se debe hacer; quien está de permiso, quien ya no trabaja, como se llaman todos y que cargos tienen, en que oficina trabajan y de que area son. Todo sin el mayor esfuerzo.

Sabe cuando llegaron los tecnicos, por que no pintaron el almacén, quien tiene copia de las llaves, donde compraron los bocaditos, que directores llegaron la semana pasada, por que el grupo electrógeno no funciona, y mucho mas.

El hombre de seguridad esta tambien siempre alegre, vivas, habla claro, pero no fuerte. Es educado y atento. No se rie, sonrie; no se exalta, habla con calma; no discute, escucha, y prefiere perder ante una persona alterada, no es violento.

Pero eso sí, no podrás pasar sin autorización, no podras llegar tarde ni salir temprano sin ser registrado, no podras llevarte la pc para trabajar en casa sin permiso del jefe, no podras invitarle un sandwish o un jugo por que ya desayunó. No podras darle un permiso para que descanse, aunque seas el gerente general.

El hombre de seguridad mas eficiente no viene de la mejor formación, capacitación o empresa de seguridad; el hombre de seguridad viene de una familia con valores, aquellos que los reclutadores no ven; ¿Y cuales son esos tan famosos valores?. no es la puntualidad, es el respeto; no es la ayuda, es la empatia; no es el cumplimiento o el temor, es la responsabilidad; no es la amistad o la rutina, es la solidaridad; no es la constancia y el esfuerzo, es la resistencia y la voluntad; no es la franqueza o los hechos, es la honestidad; no es una llamada inoportuna o el saludo de un vigilante de tu ex trabajo y que te deja con una interrogante, se llama gratitud; finalmente, no es la verdad, la justicia o el amor, es integridad.

Este es un pequeño homenaje a cientos de Agentes de Seguridad que he tenido el honor de conocer en 28 años de labor en el sector de seguridad. 

Dejo un reportaje a las condiciones laborales del Agente de Seguridad que deben mejorar pronto.