EL SENSOR MAGNETICO

Es el más pequeño de los sensores, el de tecnología más simple y el más antiguo, pero impresindible. De hecho el sensor magnético es el responsable de que exista la seguridad electrónica; si quieres saber sobre cómo funciona esta, es necesario entender cómo funciona un sensor magnético.

Si abrimos un sensor, cosa muy importante para aprender, la primera impresión que se tiene es haberlo destruido en vano. Pero si llevamos ese interés un poquito más allá, nos daremos cuenta que es justamente su sencillez donde radica su concepto, el concepto de la seguridad electrónica y quizás el concepto holístico de la seguridad.

Todos los sensores magnéticos están compuestos de dos partes mal llamadas macho y hembra; pero en el interior de cada una de estas partes encontraremos algo diferente. En uno de ellos solo aparece un imán, sin embargo en el otro hallaremos un pequeño dispositivo conocido como reed switch.

Un reed switch es un elemento que consta de una capsula de vidrio conteniendo un par de contactos metálicos en su interior y un par de terminales que permiten acceder a conectar dichos contactos. Estos contactos normalmente están eléctricamente aislados el uno del otro. Cuando un campo magnético de la magnitud adecuada se acerca, estos contactos se cierran. Existen reed switches NA, NC y combinado (C, NA y NC).

Este elemento viene en diferentes tipos de encapsulados que según la forma que tenga y los materiales con que esté construido, define el tipo de detector magnético: de aplicación exterior, embebido, para portones o rejas, puertas blindadas, precableados, etc.

El encapsulado con imán es simplemente un material magnetizado (generalmente anico 5 que se instala en la parte móvil de la abertura (puerta, ventana, portón, etc.)

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El encapsulado con el reed switch se instala en el marco de la abertura de modo que cuando esta última este cerrada, el imán este lo suficientemente cerca del reed switch como para mantener cerrados los contactos. Cuando la puerta (ventana, portón, etc.) se abra, el campo magnético del imán cesará de accionar sobre el reed abriendo sus contactos, que al estar conectados a una zona del panel de alarma, informa existencia de un evento de apertura en esa zona.

Una experiencia personal fue cuando estudiaba electrónica básica en el instituto metropolitano de Lima, nuestro profesor nos pidió realizar un proyecto. Yo realice un sistema de alarma muy simple colocando el contacto magnético en la puerta de una pequeña casa; cuando esta puerta se abría sonaba una pequeña sirena o mas bien un buzer que hacia de esta. Mas tarde instale esta pequeña alarma en mi dormitorio y la activaba cuando quería saber si alguno de mis hijos ingresaba, únicamente para que sepan que no debían molestarme cuando estaba viendo mis documentales.

Este dispositivo es considerado pasivo ya que no requiere alimentación para funcionar, solo se conectan sus terminales a la zona de protección, cableandolo hacia el panel para que este generé la señal a la central de monitoreo.

En algunas películas, a los actores principales se les hace ver como expertos de seguridad cuando ingresan por puertas posteriores que cuentan con contactos magnéticos a los que le ponen un imán; lo ridículo de esto es que ningún jefe de seguridad pondría un dispositivo de seguridad en la parte externa, ya que hay muchas diversas formas de violarlas. En el caso de los sensores magnéticos, deben ir colocados en la parte interior de las puertas, es decir, primero deben violentar la puerta para inhibir el sensor, en cuyo caso la protección estaría dada por la puerta misma y no por el dispositivo.

Cabe mencionar que este sensor si puede ser inhibido, si el lugar donde es colocado tiene acceso abierto, pero normalmente trabaja con detectores de movimiento en su zona de ubicación; es decir, quien lo manipule ya está siendo detectado y generando una señal de alerta. Muchos sistemas de alarma consideran sensores magnéticos en puertas que deben permanecer cerradas por el nivel de riesgo que se ha evaluado, ya por que conducen a ambientes o protegen zonas en las que existe valorados. Los valorados son activos de valor patrimonial como joyas, dinero, cheques, contratos, acciones, entre otros. Tambien es posible que se desee proteger ambientes con equipos de valor o incluso información sensible, o simplemente un ambiente en el que no se desea que nadie ingrese por temas particulares.

Dicho esto está claro que nadie pondría como única protección de estos ambientes a un sensor magnético; este sólo es un complemento de la seguridad física que genera un alerta, y a la que deben seguirle otras acciones llamados protocolos de seguridad. Los protocolos de seguridad son procedimientos que deben seguir las personas que forman parte de la seguridad en dicho lugar, ya sea el operador que recibe la señal de alerta, ya el agente de seguridad de ronda, ya el supervisor del servicio, la policía, etc. Este protocolo es confeccionado por el jefe de seguridad quien analiza las posibles formas de cómo puede ser vulnerado el ambiente; su especialidad es que el intruso sea detectado desde el primer intento de acceso; y en ese sentido, el sensor magnético es la primera barrera de protección, un alerta anticipada, un disuasivo preconcebido por el intruso quien dice “en esta puerta debe existir un sensor magnético”, y no debe equivocarse.

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