Juan Alberto López
Director

Con un alto nivel de delincuencia, resulta sorprendente por que no es obligatorio contar con sistemas de seguridad o almenos sistemas de alarma.

El articulo 31 del DL-1213 aún vigente (En proceso de modificación*) indica que las personas naturales o juridicas vulnerables a delitos deben contar con medidas minimas de seguridad contenidos en un plan de seguridad que la sucamec apruebe. Toda una burocracia para un ente fiscalizador que carece de efectividad.

En el reglamento (no aprobado), la obligación es para los grifos, todos los comercios, casinos y joyerías. Las entidades financieras ya los tienen definidos.

Pero son efectivos los sistemas de alarma?. la experiencia dice que si, especialmente los automatizados.

Una alarma es un sistema de seguridad  pasivo, es decir, solo da aviso, no impide un acto delictivo, pero puede evitarlo por su factor disuasivo. Se dice que el mejor sistema de alarma es aquel que mas suena.

Pero una alerta no sirve si solo opera localmente por que la sirena normalmente es lo primero que los delincuentes inhiben. El alerta debe ser capaz de trasmitirse hacia una central remota que reaccione y envíe a la policia o la seguridad privada.

La verificación física debe ser inmediata.

Muchas empresas desconocen de los beneficios de contar con un sistema de alarma por que ignoran el riesgo operativo y aquellas que si conocen el concepto no saben medirlo.

De igual forma, la seguridad es un concepto intangible, su eficacia no puede medirse sino comparándola historicamente contra pérdidas económicas y humanas. Será eficaz si disuade el delito, sino puede ser vulnerada fácilmente, y para que disuada un delito todos los componentes del sistema deben operar de acuerdo a las recomendaciones del fabricante, y esta es una tarea poco valorada.

El riesgo operativo u operacional es complejo de medir, pero posible.

Si el sistema de alarma no controla su salud en forma automatizada la operación pueden fallar, es decir, el sistema debe diagnosticarse y generar alertas de la operatividad de cada uno de sus componentes y registrarlos, o en su defecto generar reportes cuando el análisis encuentre fallos.

Si el sistema genera fallos la solución tambien debe ser autómatica en cuanto sea posible, de no ser así, la solución podrá recien estar a cargo del operador.

A este nivel debe entenderse que todo sistema debe ser monitoreado en forma permanente, sea automatizado o no.

Las nuevas tecnologias apuntan a que los sistemas de alarma operen fuera del espectro de las fuerzas de seguridad y se limiten a dar aviso a los propietarios; estos nuevos conceptos son válidos pero no se ha medido aún sus resultados y estos se verán cuando en el tiempo sus registros se comparen con los tradicionales.

Un ejemplo se ve en la proliferación de cámaras de seguridad que pueden ser observadas desde los celulares y desde cualquier parte del mundo por medio de la tecnologia ip. Esta solución es buena en la medida disuasiva y nada mas, es decir, si el delincuente no es disuadido el delito será perpetrado y los tiempos de reacción para evitar daños o pérdidas no serán suficientes ya que la reacción no formó parte del sistema de video vigilancia casero.

Un sistema de alarma incompleto puede ser efectivo si se enfoca solo al factor disuasivo.

Cualquier sistema de seguridad por robusto que sea se basa en tiempos, la protección de una caja fuerte no está diseñada para evitar que la abran o la perforen, esto sería imposible de lograr. Los fabricantes se concentran en alargar el tiempo delictivo y en eso se basan las pruebas para los estándares. De la misma forma, un sistema de alarma es complemento de todo un sistema de seguridad que se planifica holisticamente con las fuerzas de seguridad privada y/o del orden público, aislarla reduce su eficiencia y tambien su eficacia; el resultado sin ninguna duda se traducirá en pérdidas.