Hace pocos dias, el suplemento DIA 1, del diario El Comercio publico una nota sobre la inversión en seguridad. Lo vi gracias a Wilson Gomez Berrios, Presidente de Securitas. Lo publicó en LinkedIn.

Si vemos el articulo, podemos darnos cuenta facilmente que las empresas se seguridad estan sobreviviendo en un sistema inadecuado, donde nadie gana. No crece profesionalmente el agente de seguridad, las empresas lucran pero debilmente, el sector no avanza ni mejora, no hay aporte sistemico ni se beneficia el estado, mucho menos el ciudadano y menos el sector privado.

“Ya es hora de aclarar las cosas, el estado no quiere soltar la caja chica de sucamec en el sector vigilancia, a los empresarios no les interesa invertir en seguridad, y no lo haran mientran no exista una ley que los obligue, como si existe en el sistema financiero en vigilancia y alarmas.
La exigencia de medios de seguridad debe ser legal y fiscalizada para todos los sectores; para un mínimo patrimonio (sunat), un mínimo de medios de seguridad, esto debe incluir vigilancia, seguridad electrónica, mecanismos de protección, analisis de riesgos, etc.
No existe aun una carrera profesional en seguridad patrimonial en Perú, por que?, no existe aun un estandar, por que?.
No es un gasto, ya hace tiempo esta demostrado que es una inversión (riesgo operativo), pero nos quedamos estancados en los temas fisicos, cuando el análisis debe ser holistico, pocos empresarios son economistas y tienen muy malos asesores, o lo que es peor, no los tienen.
Bien Wilson cuando indica lo pobre de la inversión empresarial, sugiero se sustente la obligatoriedad legal mediante la influencia positiva del sector en la seguridad a nivel nacional, no solo en la seguridad ciudadana, si no a la propiedad privada, la persona, el desarrollo sostenido, etc.”.

Las comillas indican mi comentario.

Hoy, todos los actores de seguridad; importadores, implementadores o instaladores, profesionales de seguridad en los diversos sectores, capacitadores, agentes de seguridad, saben que hay un monopolio del estado, que hay muchas leyes desordenadas, que hay vacios en ellas, que no hay fiscalización, que no hay incentivos ni en lo laboral, ni en lo empresarial. Ya es hora tomar una acción y esa es una meta de esta revista.